Como en un cuento...

sábado, 29 de mayo de 2010

3

Un día como hoy, hace treinta años...


Un día como hoy, hace treinta años, una preciosa niña llegaba al mundo!!. La mami sufriendo en la sala de partos, y el papi y los abuelos histéricos en la sala de espera de aquel hospital. El abuelo quería un niño, así que estaba desando que la nena asomara la cabeza, para que finalizara, al menos para él la intriga. Hace treinta años no se sabia si lo que venía era niño o niña, y si se sabia, mis padres al menos no se enteraron hasta que decidí venir al mundo!!.

Fue un parto duro, la enana esta traía el cordón umbilical alrededor del cuello, y ya venía dando guerra. En cuanto la matrona consiguió sacarla, la limpió, le dio su chaparreta en el culo, la saco para que la viera el papi.

El abuelo escuchó venir a la enfermera con la niña en brazos, y le dijo a la abuela:

-Vamos para casa, que esa es nuestra llorona!!!

Vaya decepción se llevó el pobre hombre, nueve meses deseando que su primer nieto fuera un niño, y le sale niña!! Quien le diría a él en ese momento, que esa niña iba a ser el capricho de sus ojos, y que con el paso del tiempo, llegarían más nietos, pero ninguno como esa niña de ojos azules!!!.

Nací con pelo, unos ricitos me asomaban ya por la coronilla. Y rubia, tan rubia que parecía que tenia el pelo blanco. Unos grandes ojos azules, gordita, y muy tranquila. Lo único que hice los primeros meses de mi vida, fue comer y dormir, no había que esforzarse mucho para que devorara la comida, y en cuanto acababa me quedaba roque al momento.

Mi abuelito, el que quería un niño, se acostumbró a quedarse dormido, mientras que con el pie acunaba mi cuna.

Cuando mi madre me acostaba, me ponía a llorar como una loca, porque ella me dejaba en la cuna y no la balanceaba como el abuelo. Así que mi madre, si quería descansar tenia que pasarse un buen rato dándolo a la cunita, y pobre de ella que parara rápido, porque yo enseguida abría los ojos y me echaba a llorar.

Según fui creciendo, al ser la primera niña en la familia, era del delirio de todo el mundo!!!. Mi madrina me sacaba de paseo, me llevaba al parque, me compraba cuentos...Mi abuela se peleaba con mi madrina, porque decía que ella estaba más tiempo conmigo. Mi abuelo me dejaba comer de su plato con las manos, así fue que me vició al caldo gallego, y eso ya no se me quito nunca...

Mi padre me daba muchos mimos, y me sacaba miles de fotos al día. Cuando les entregaron el piso, me sentó en la terraza para sacarme la primera foto en mi nueva casa, lo malo es que aun no me mantenía sentada, así que me arrimo una planta de cada lado, y foto al canto...

Tuve una infancia muy feliz, me pasaba los días de unas manos a otras, todos me querían mucho, y todos querían estar todo el tiempo conmigo.

De eso hace hoy treinta años...y como pasa el tiempo!!! Suena como si fuera una eternidad, y a mi se me han pasado enseguida..

Da un poco de vértigo, pasar de los veintitantos a los treinta!!. La vez anterior que cambié de década, estaba toda contenta porque ya se podía decir que era mayor, hoy pienso que ya estoy conforme con lo mayor que soy, y que casi asusta cumplir a este ritmo. Pero lo importante es seguir cumpliendo, es seguir teniendo a toda esa gente que me rodea a mi lado, seguir celebrándolo siempre con los mismos, y que cada año se unan unos cuantos más...

Hoy estoy muy feliz, y no por cumplir años, sino porque toda la gente que quiero se ha acordad de mi. Desde las nueve de la mañana, estoy pegada al teléfono, recibiendo felicitaciones por todos lados, y eso es el mejor regalo que se puede tener.

Me quedo con vosotros, con mi gente. Con los que siempre estáis ahí. Con los que lleváis muchos años a mi lado, y con los que acabáis de llegar. Sea como sea, ahora formáis parte de mi vida, de mi historia y de mi familia, así que solo me queda daros a todos las gracias...

viernes, 28 de mayo de 2010

3

Verdades que duelen...


No siempre que queremos a una persona, somos correspondidos de la misma manera. Lo malo, es que de esto no te das cuenta hasta que realmente necesitas a esa persona. Es muy bonito estár en las fiestas y en las situaciones buenas, así que siempre crees que esa persona nunca te fallara y estará a tu lado en la misma manera que tu lo haces por ella.

Hay personas, a las que queremos tanto, que nos esforzamos constantemente por complacerlas. No siempre hacemos lo que nosotros queremos, hay veces que cedemos porque sabemos que vamos a agradar al otro. Pero cuando eres tu el que tiene un deseo, el que quiere algo, te sorprendes al verte sola, al ver que esa persona con la que pensabas que podías contar no está. Normalmente se utilizan excusas, o cualquier otro tipo de causa para no tener que intervenir en el favor, pero ese es justo el momento en que tú te sientes defraudada, porque en el caso contrario, tú sin duda estarías ahí.

Hasta hace poco, me tomaba las cosas muy a pecho, y cada decepción era como una puñalada en el corazón. Ahora, he aprendido a dosificar el dolor, he aprendido que las amistades son efimeras, y los que hoy parecen tus mejores amigos, mañana no estarán, y probablamente regresen con el paso del tiempo. Así que ya no duele lo que hagan los demás, ya no te pilla desprevenida, porque simplemente esperas que algún día algo de esto pueda llegar a ocurrir. Triste? si, pero real como la vida misma.

Lógicamente, no estoy generalizando, porque hay amigos que siempre están, en los buenos y en los malos momentos, y pase lo que pase siempre puedes contar con ellos. Hay amistades con las que no quedas en meses, o incluso en años, pero sabes que mañana necesitas que te hechen una mano y son los primeros en acudir. Este tipo de gente es a la que hay que cuidar, la que siempre estuvo, está y estará...

No se a que viene que hoy hable de esto, porque realmente no estoy en ningún caso en especial. Pero es verdad que las personas aveces, somos muy egoístas, y mientras recibimos todo es felicidad, pero en el momento que tenemos que mover un dedo y dar algo...ahí empieza el problema..

Ser amigo conlleva un poco de todo, compartir buenos y malos momentos, compartir llantos y sonrisas, viajes y problemas, como en una familia.

Tengo la mala costumbre de pensar que un amigo es un hermano que tu elijes, y si tú eres una de esas personas que no piensa como yo, no cambies!!!, se sufre mucho con los que crees que son tus hermanos, pero a la hora de la verdad, tus hermanos son los que realmente son, los que ha parido madre!!! y ninguno más.

Dejemos que los amigos sigan siendo siempre amigos, y la familia, familia. Ya estando cada uno en su sitio, no siempre las cosas salen como debieran, así que imaginate si los mezclamos!!!.

jueves, 27 de mayo de 2010

3

Viaja a la peninsula de Yucatan...


Curioseando en youtube, me he encontrado este maravilloso video de la peninsula de Yucatan. No puedo evitar estremecerme, al ver las imagenes de esas tierras mágicas de las que un día me enamoré. Si estas decidiendo donde pasar tus vacaciones, y aceptas mi consejo, ve a Mexico...
Enciende los altavoces, y pon el video con imagen completa, dejate llevar, aunque solo sea por un par de minutos a este maravilloso lugar, y luego me cuentas....
4

Sergio y Noa...


Cuenta la historia, que una chica cualquiera, de unos catorce o quince años un día se enamoró. Era una chica como tu, o como yo, empezando a disfrutar de sus primaveras de colores, y todo un mundo por pintar.

Ella se pasó todo un verano trabajando de camarera en la terraza de un bar, quería sacar algunos ahorros para sus gastos, y cuando terminara la feria de su pueblo, en Julio, lo dejaría para disfrutar de su ultimo mes de verano, antes del comienzo de las clases.

Pero aquella feria, le iba a cambiar sus sueños futuros, y de un modo u otro la marcaría para siempre, y ya no podría olvidar nunca aquel verano en la terraza de un bar.

Era una noche cálida, cuando ella servía copas, mientras sonaba la orquesta de fondo, y los chiringuitos y atracciones de la feria te invitaban a participar. Tan cálida era la noche, que lucia un bonito pantalón de lino, con una camiseta corta de punto en color crudo, regalo del día de su santo que acababa de pasar.

Fue entonces cuando se acercó un chico a pedirle unas bebidas para llevar, cuando todo lo que había vivido hasta ese momento estaba a punto de cambiar. Ella le trajo las bebidas, y el enseguida se fijó en sus grandes ojos azules.Mientras ella se ruborizaba, él no dudó en preguntarle su nombre.

-Me llamo Noa.- dijo ella, temblorosa.

-Encantado, yo me llamo Sergio. Trabajo en la feria, si quieres cuando acabes, pasate por mi puesto y te invito a tomar algo.- y con la misma se marcho.

Noa era una chica muy tímida, no había tenido ningún novio hasta el momento, porque aunque resplandecía belleza por todos lados, también estaba llena de complejos infundados por sus compañeros de colegio. Ya se sabe, que los chicos a cierta edad, pueden llegar a ser muy crueles, y si se les presente la víctima débil adecuada, pueden llegar a causar mucho daño. Así que Noa, esa noche, no se podía creer que un chico tan guapo, se fijara en ella, y pensó que seguramente se lo dijera para burlarse. Esa noche acabó su turno en la terraza, y se fue a casa a descansar.

Al día siguiente al llegar la noche, y otra vez en su puesto de trabajo, Sergio volvió a por bebidas, pero esta vez se acercó directamente a Noa.

-Hola Noa, ayer no te pasaste al salir. Te apetece que tomemos algo hoy?

Roja como un tomate:

-Ehh, hola. Pues, no ayer al salir me fui directa a casa.

-Y como es que una chica tan guapa, se va tan pronto para casa?

-Me estás tomando el pelo verdad?, no me conoces de nada, y yo a ti tampoco, así que...

-Ah es eso! Pues entonces porque no dejas que te conozca?, hacemos una cosa, hoy en cuanto salgas, te pasas y si te apetece tomamos algo, y si no simplemente saluda antes de irte.

-Bueno, me lo pensaré, pero no te prometo nada.

-(Será verdad que se ha fijado en mi?, será cierto que me dice todas esas cosas en serio?).

Noa siguió trabajando, pero no podía pensar en otra cosa que no fuera en Sergio, quería acudir a la cita, pero por otro lado se moría de vergüenza. No sabia que hacer, y mucho menos que decir si decidía acercarse por allí.

Al terminar su turno, se colocó el pelo, y decidió llenarse de valor, y acercarse al puesto de Sergio. Con pies pesados, y cara ruborizada, decidió que no tenia nada que perder, al fin y al cabo la feria terminaría y ya no lo volvería a ver.

Cuando llegó al puesto de Sergio, se quiso morir...vio que no estaba solo, que lo acompañaban sus padres y sus hermanos, o al menos eso es lo que le parecían. No fue tan difícil, porque Sergio al verla, salto por encima del mostrador del puesto de rifas y se acercó a hablar con ella.

-Pensé que hoy tampoco vendrías!

-Bueno, yo en realidad, iba a dar una vuelta a ver si encontraba a unos amigos.- Disimuló.

-Entonces, hoy tampoco me vas a dejar que te invite a nada?

-Esta bien, pero solo un ratito, que luego tengo que irme.

Y se pasaron toda la noche charlando, contándose sus cosas, que si de donde era él, que por que se dedicaba a trabajar en las ferias, y mil cosas más. Noa descubrió que Sergio era cinco años mayor que ella. Que los veranos los pasaba de feria en feria, ayudando a sus padres en el negocio, y durante los meses de invierno trabajaba en una tienda que tenían en su ciudad, que por cierto quedaba a miles de kilometros de allí.

La noche se les hizo muy corta de tanto hablar, y contarse cosas, pero era tarde y Noa con su corta edad tenia hora para llegar a casa, y no quería enfadar o preocupar a sus padres.

-Se me hace tarde, tengo que marchar a casa, lo siento mucho.

-Esta bien. A que hora entras mañana a trabajar?

-A las ocho de la tarde mas o menos.

-Si quieres quedamos a las cinco en este mismo lugar, y me enseñas un poco el pueblo, que aun no tuve tiempo a conocerlo.

-Bueno, pues entonces nos vemos aquí a las cinco!

Y así los dos se marcharon, cada uno hacia un lado, cada uno por un camino, esperando que llegase otro día para volver a verse.

A las cinco en punto Sergio esperaba a Noa. Ella nerviosa ante su primera cita, iba hacia el punto de encuentro flotando en una nube de algodón. No había pegado ojo en toda la noche, y no podía pensar en otra cosa que no fuera Sergio. Pero también había pensado en que mañana, sería el último día de feria, y él se marcharía.

Cuando llegó, Sergio ya la esperaba. Nada más llegar él le sonrió, y le dio un par de besos en las mejillas que la hicieron estremecer de emoción. Pasearon toda la tarde por el pueblo, hasta llegar a un embarcadero y allí se sentaron a charlar. Había hablado más con este chico en dos citas que con ningún otro en su vida, no sabía que era lo que la hacía desahogarse, pero con él se sentía muy agusto, y más mayor.

Sentados, con en mar de fondo, él le preguntó si tenia novio. Noa le dijo que no, que ella nunca había tenido un novio hasta ese momento. Sergio le agarraba la mano cálidamente, y ella notaba la corriente que le llegaba desde la mano recorriendo cada parte de su cuerpo. Nunca antes había sentido algo así, ese hormigueo en el estomago y esa risa tonta y nerviosa. Era algo nuevo, raro, pero se sentía feliz.

-Y si te beso?- Le dijo él.

Noa simplemente bajó la vista y no supo que contestar.

-Que pasa? no quieres que te bese? Perdona, yo no quería ofenderte...

-No es eso. Es que yo...yo no se besar...

Sergio se acerco a ella, le puso su mano en la barbilla y la atrajo hacia él suavemente. Cuando Noa se dio cuenta, los labios de Sergio ya se habían posado en los suyos, y sintió como ese beso le invadía todo el cuerpo, sintió que sus pies de despegaban del suelo, y solo podía pensar en besarlo. Se abrazaron, y se volvieron a besar, solo eso, nada más que besos. Dulces e inocentes besos en un atardecer de verano, besos que quedarían para siempre grabado en el recuerdo de Noa. Su primer y apasionado beso, sin duda un beso de amor...

Se hizo tarde y ella corrió a su puesto de trabajo, él prometió que se pasaría de noche a buscar bebidas, y que así quedaban para despedirse al día siguiente que era el último de la feria. Pero Sergio esa noche no apareció, y Noa se marcho para casa frustrada, sin saber que pensar. Por un lado estaba en un sueño, y pensaba que algo le habría pasado para que no fuera a verla. Además esa tarde, él se portó muy bien, y la respeto en todo momento, solo intercambiaron besos para lo que un chico de su edad estaría acostumbrado, y ella no era tonta y lo sabia...

No pudo dormir en toda la noche, solo podía pensar en Sergio, y se preguntaba si mañana lo volvería a ver.

Al día siguiente, salió de casa antes de tiempo, y se fue a pasear al embarcadero donde habían estado la otra tarde. Los camiones en el campo de la feria ya habían comenzado a irse, y Noa no sabía si el de Sergio había sido uno de ellos o por el contrario aun estaría allí.

Se sentó en el muelle, y empezó a tararear el éxito de Laura Pausini de aquel verano: "Marco se ha marchado para no volver...· ella le cambiaba el nombre mentalmente, y era Sergio el que se marchaba en su versionada canción.

Mientras pensaba en la letra de aquella triste despedida, una lágrima rodaba por sus mejillas, no podía pensar en otra cosa que no fuera él. La primera vez que un chico que fijaba en ella, y solo le duraba un par de citas, sin saber si algún día lo volvería a ver...

Cuando Sergio llegó al embarcadero, la encontró sentada en el suelo, y con la vista puesta en el horizonte. Parecía perdida, triste...no era la chica alegre que había despedido ayer...

-Sabia que estarías aquí.

Ella se dio la vuelta al escuchar su voz, y sus ojos se iluminaron al verlo de nuevo.

-Pensaba que te habrías marchado!!.

-No,aun nos queda un rato. Están acabando de recoger todas las cosas, y ya nos vamos a casa otra vez.

-Ah, entonces es verdad que vuelves a casa!

-Oye, lo de anoche...

-No pasa nada, entiendo que no vinieras.

-Escucha, es que no pude. Era el último día de feria y teníamos mucho trabajo. Mis padres estaban atareadísimos y no podía dejarlos solos. Aunque pensé, que te pasarías tú en cuanto acabaras el turno.

-Bueno, yo es que no sabia si en realidad querías despedirte de mi, o...

-Que dices? no seas tonta!!. Noa, eres una chica muy guapa. Me gustas mucho, pero por desgracia mi vida es muy complicada, y no puedo pedirte que me esperes hasta la feria del próximo año. Si las cosas fueran de otra manera..pues...

-Pero yo estoy dispuesta e esperarte si me lo pides Sergio.

-No, Noa. No sería justo que yo te pidiese tal cosa. Un año es mucho tiempo, y tienes que aprovecharlo. Hacemos una cosa, para la feria del próximo verano, si sigues sin novio, me vienes a ver y hablamos vale?

Una lágrima volvió a asomar por sus mejillas. En ese momento Noa, sintió como todo su mundo se resquebrajaba...

-No llores. Te lo suplico, no llores. No quiero verte así. Quizá no debí acercarme a ti, pero me pareciste tan hermosa...y luego, la otra noche charlando, supe que eras una chica muy especial...Quizá no debí robarte ese primer beso, quizá...

-No está bien así. Mejor ese beso que nada. Al menos me queda el recuerdo de algo bonito.

Nunca me olvidaré de ti Sergio.

-Ni yo de ti, te lo prometo.

Se fundieron en un cálido beso. Largo, pausado, lleno de amor y de sentimientos. Noa ardía en deseo, pero también en rabia...no quería que se fuera, no quería dejarlo ir...

Durante los siguientes días, Noa era un cuerpo sin vida. Alguien la había vaciado por dentro, y no tenia ningún tipo de sensación...ni hambre, ni frio, ni calor. Sergio estaba en su mente todo el tiempo, y en los momentos que estaba sola, ponía la canción de Laura Pausini, y lloraba de rabia por haber perdido el amor justo cuando lo acababa de encontrar.

El tiempo fue pasando, y Noa volvió a conocer a un chico, se volvió a enamorar. Cuando llegó la feria otra vez al pueblo, ella ya llevaba meses con el nuevo chico, aunque nunca había podido olvidar a Sergio. Lo recordaba como el ángel que le enseñó su primer beso de amor, le guardaba mucho cariño y un lugar privilegiado en su corazón.

El día de la feria, Noa fue con su novio a pasear. La orquesta sonaba de fondo, cuando su mirada se cruzó con la de Sergio. Un escalofrío lleno de nervios le recorrió todo el cuerpo, él le sonrió y la saludo con la cabeza al ver que iba en compañía. Ella se ruborizo, pero también vio que al lado de Sergio había una chica embarazada, posiblemente la que sería su mujer.

Pasaron muchos años desde entonces, pero Noa, siempre recuerda aquel primer beso, y en lo dulce que fue Sergio. A pesar del timpo, no se arrepiente de haberle regalado a él, aquel momento de su vida, y aunque los caminos se separaran, siempre llevará aquel recuerdo guardado en el fondo de su corazón. Cada vez que lo recuerda, una sonrisa asoma en su mirada de grandes ojos azules...

miércoles, 26 de mayo de 2010

3

Que lio mental tengo...


Ultimamente solo veo, embarazadas, mamás con carritos de bebé, o bebés en estado puro por todos lados. La gente no para de preguntarme que para cuando?, será que me están saliendo arrugas en la cara y no me he dado cuenta?.

El otro día, mi madre me llama por teléfono, y como no!!, saca el tema, que haber si tenemos un niño, que si ya voy a cumplir treinta, que no espere más que hay mujeres en la familia con menopausia prematura....Mujeres? Solo hay una mujer, y es tu hermana, y no era menopausia, era ignorancia, que no se que será peor!!! (os contaría la historia, pero es demasiado deprimente, y hasta me averguenza que la protagonice alguien de mi familia...así que os vais a quedar con las ganas...).

Pues eso, que está todo el mundo con lo mismo, y no se que pasa, que cuanto más me lo dicen, menos me apetece y más miedo me entra. Yo debo de ser muy rara, pero la edad que pone en mi carnet no se corresponde con la que tengo en realidad. Yo es que aun tengo ganas de ver dibujos en la tele, de jugar con los niños, pero en el parque y haciendo castillos de arena. No se si soportaría ver como les sube la fiebre, cuando se ponen malitos, o que se yo cuantas cosas...

A mi lo que me gusta, es cuando estoy con mi sobrina, cuando me llama Martita, y me da abrazos de oso, pero por otro lado no se si podría aguantar el ritmo ajetreado de vida que llevan las madres, que aunque la sociedad no lo tenga en cuenta, es un ritmo muy duro y complicado!!!.

Pero debe ser que me acerco a la franja de los treinta, que hasta mi abuelo, el otro día a sus ochenta y pico años, me dijo que como no me diera prisa, él no iba a conocer a un bisnieto. Y que tengo yo la culpa?, por qué me responsabiliza a mi de eso, que tienes dos nietas más!!! y aunque una tiene solo veinte años, ya está en edad fértil abuelito!!!.

Y así estoy, que unos días tengo unas ganas horrorosas de tener un pequeñajo, pero otros días creo que no sería apta para tan elaborado trabajo. El caso es que estas cosas casi mejor no pensarlas, por que encima sientes como la sociedad te empuja y te empuja...Pero por qué siempre entro en las tiendas de bebés a mirar las ropitas? Por qué sigo bordando con motivos infantiles? Me estaré volviendo loca definitivamente??? Aisssxxx que liooooo!!! Todo esto creo que se debe a la catástrofe inminente que me caerá el sábado...
2

Será maravilloso, viajar hasta Mallorca...

(Playa de Muro, Palma de Mallorca)
Hoy un amigo me ha puesto esta frase en mi muro de Facebook: Será maravilloso viajar hasta Mallorca!!!, Como decía la letra de aquella canción. Me parecía la mejor forma de empezar esta entrada en el blog, porque esa es la meta, que sea maravilloso ese viaje planeado a tierras Mallorquinas.

Billetes de avión en mano, y reservas de hotel confirmadas, ya solo queda esperar a que los días vayan pasando, para poder disfrutar de unas merecidas vacaciones en una isla de las Baleares.

Los planes eran otros, eran viajar a Cardeña, pero ante el estado de mi espalda, y la duda de que los dolores cesen antes de esas fechas, preferimos quedarnos más cerquita de casa por lo que pueda pasar. Y la verdad, es que el cambio no está nada mal, porque he estado mirando información de la isla, y viendo fotos de las playas y ya estoy deseando aterrizar en ese paraíso.

Lo de Cerdeña, era por escapar un poco lejos, y también por cumplir el sueño que me persigue desde niña por viajar a Italia. Es un país que me atrae muchisimo desde que tengo uso de razón, y lo más curioso es que no sabría explicar cual es el motivo, o al menos no podría hacerlo de una forma concisa.

El año pasado estuvimos en Gran Canarias, y lo cierto es que me gustó mucho, buen clima, buenos paisajes...y teníamos la espinita de las baleares, así que el otro día haciendo la reserva a Cerdeña, de pronto, le dije a Juan que mirara como estaban los vuelos a Mallorca. Se que a él desde hace tiempo le apetecía muchisimo viajar a esta zona, y en cuanto salieron os vuelos en la pantalla del ordenador, le dije que los cogiera sin pensarlo dos veces.

Dejamos Cerdeña para otra ocasión, pero el producto nacional que nos ofrecen las baleares no tienen nada que envidiarle a la isla Italiana. Así que si todo va según lo planeado, a principios de julio estaremos tomando el sol, y bañándonos en las cálidas aguas del mediterraneo, ese mar en el que se inspiraron tantos poetas españoles, y del que tanto oímos hablar...

Aunque parece mucho tiempo, ya estamos a las puertas, ahora a disfrutar de la ilusión de los días previos a un viaje!!

3

Días de sol y playa...

(Playa de Espiñeiro, A Coruña)
Este domingo fue un día muy especial. Nos levantamos temprano por la mañana, y fiambrera en mano fuimos a pasar todo el día a la playa.

Allí estabais casi todos, es inevitable que siempre falte alguien en este gran grupo, pero eramos muchos... Ha sido uno de los mejores días de este año, he estado relajada, en buena compañía, y me lo he pasado genial. He disfrutado tanto del día, que hasta llegué a olvidar mis dolores de espalda. Lo disfrute, sin duda plenamente...tanto, que el lunes me ha costado muchisimo levantarme, el cansancio me invadía el cuerpo como quien lleva kilos de plomo a cuestas...pero valió la pena.

Después de tantos meses, he descalzado mis pies, y he vuelto a sentir el tacto suave de la arena, he vuelto a caminar por la orilla del mar sintiendo las olas golpear en mis piernas, aun blancas a causa de este invierno tan largo. He corrido a dejar la toalla bien estendida, y me he despojado de todas mis ropas para correr al encuentro del tacto del mar. Esta vez no me ha asustado el frío al entrar en el agua, tenia tantas ganas, que sin pensarlo me sumergí y me dejé ir...ha sido una sensación maravillosa volver a sumergirme en el mar después de tanto tiempo, sumergir hasta las orejas, para no escuchar otra cosa que no sea, el susurro del mar. Me he sentado en la orilla, dejando que las olas jugaran a bañar mis pies...ha sido un gran día...

El lunes, a parte del cansancio y la falta de costumbre de un día intenso de playa, al levantar la persiana me esperaba la catarsis total. Un día nublado, gris, como los peores del invierno. Frotando los ojos me llegué a preguntar, si lo del día anterior habría sido un sueño, y solo supe que no era así por las rojeces en la espalda, a causa del sol tan anhelado. Según fue transcurriendo el día, las nubes le fueron dando paso a la tormenta, y la tormenta al granizo, para volver a la lluvia, y en algún momento hasta el frío...

Me quedo con el recuerdo de aquel cálido domingo...